HIPERACTIVIDAD TDAH
Estrategias para trabajar con niños con hiperactividad
Conseguir planchas de corcho y un punzón (apropiado para niños, sin punta). Pedir al niño que perfore toda la plancha, haciendo la mayor cantidad de huecos posible y lo más próximos entre sí. Igual que en el ejercicio anterior puede empezar con planchas pequeñas e ir aumentando el tamaño.
Cualquier actividad que realice un niño con trastorno de hiperactividad con déficit atencional (HDA). Los padres deben estimularlo a terminar lo que ha comenzado, inclusive pueden premiar las conductas en las que demuestre constancia y concentración.
Colocar la música bien agitada. Cerrar los ojos y dejar sus cuerpos moverse de acuerdo con el ritmo. Cuanto más acelerado, mejor.
Al final de la música, deberán parar totalmente, o sea tendrán que salir del movimiento total para la inmovilidad. Entonces, adoptarán la postura de cruzados de piernas y se quedarán en silencio durante el tiempo que indique el docente, percibiendo cómo sus mentes se calman.
Ventajas y beneficios que ofrece
Existen diferentes actividades pedagógicas para los niños con TDAH que pueden ayudar a una mejor concentración y atención de las tareas cotidianas, sin embargo nos enfocamos desde los lenguajes expresivos ya que el arte reúne las cualidades corporales y mentales desarrollándolas desde el propio goce.
Al ir desarrollando su lenguaje expresivo el hombre está contribuyendo a su desarrollo intelectual, creativo y sensitivo. En sus primeros años, los niños construyen un repertorio de sensaciones, rutinas y expectativas. A partir de sus experiencias, confieren un sentido práctico a su mundo físico y social y poco a poco adquieren todo un sistema complejo de símbolos. Precisamente por este lenguaje que el hombre puede expresarse y crear sus propios símbolos, ya sean orales, escritos, corporales, musicales o gráficos.
Necesidades que satisface
Ayuda a la relación con los demás; para esto, toma los elementos que considera importantes para su entendimiento, comienza a utilizarlos artísticamente y a proyectar situaciones vivenciales, que expresan sus relaciones con lo social, lo familiar y lo escolar. Al mismo tiempo aumenta su inteligencia emocional, es decir, la capacidad de reconocer sentimientos propios y ajenos y la habilidad para manejarlos creando una propia motivación para resolver problemas.